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Sólo estamos vivos porque nuestro cuerpo es capaz de responder con inflamación, pero la inflamación crónica nos hace engordar. Descubre lo que tienes que hacer para revertir el proceso de inflamación interna y ganar más salud perdiendo peso.

¿Qué es este "organismo inflamado"?

Siempre que somos atacados, ya sea interna o externamente, nuestro cuerpo gestiona un importante proceso inflamatorio para protegernos. Si nos ataca un agente externo que se nos clava en el dedo, por ejemplo, nuestro cuerpo producirá una inflamación que creará pus para que podamos expulsar el agente y éste es el mecanismo de defensa del cuerpo. Cuando el agente ataca al cuerpo internamente, se desarrolla un proceso de inflamación interna que es beneficioso para nosotros. Por supuesto, la inflamación también promueve el estrés en el organismo, sobre todo el estrés oxidativo, pero si este estrés es ocasional no causa ningún daño, si este proceso inflamatorio es crónico nuestro organismo enferma y tiene dificultades para protegerse de esta y otras agresiones, poniendo en peligro nuestra calidad de vida, la gestión del peso corporal e incluso nuestra supervivencia.

Inflamación aguda frente a inflamación crónica: entienda la diferencia

Cuando pensamos en la inflamación, imaginamos que un órgano concreto se inflama, enrojece y se hincha, pero en realidad esto ocurre cuando la inflamación es localizada y aguda, originada por virus, bacterias y traumatismos. Sin embargo, la inflamación que influye en nuestro control de peso y en nuestra salud es la inflamación generalizada y crónica.

La inflamación aguda resultante de un acontecimiento traumático puntual es esencial para nuestra supervivencia y es una respuesta sin la cual no sobreviviríamos. El problema es cuando esta inflamación persiste. Así pues, la inflamación deseable es una respuesta aguda, intermitente y limitada en el tiempo. Si esta inflamación persiste, haremos más mal que bien. Así pues, la inflamación aguda es como un ejército que es llamado a filas para luchar en una batalla y abandona el campo de batalla cuando ésta termina.

Cuando el organismo está constantemente expuesto al enemigo, el cuerpo se mantiene en alerta y el ejército debe estar siempre en el campo de batalla, lo que representa la inflamación crónica. El enemigo en este caso es la contaminación, los alimentos inflamatorios, el sedentarismo, el estrés, las irregularidades del sueño y otros agentes inflamatorios.

A diferencia de la inflamación localizada, la vinculada al sobrepeso es una inflamación difusa, que afecta al organismo de forma generalizada, llegando a los vasos sanguíneos e incluso al cerebro, y puede llegar a ser crónica. Por ejemplo, si comemos todos los días alimentos inflamatorios que perjudican al organismo, como el azúcar que favorece la producción excesiva de insulina, nuestro cuerpo producirá una inflamación generalizada en un intento de regenerar el organismo. Algunos autores promueven la idea de que la mayoría de las enfermedades se desarrollan porque existe este proceso inflamatorio y según nuestras susceptibilidades genéticas.

Controlar la inflamación para controlar el peso

Es importante que invirtamos el proceso inflamatorio:

  • Promover el equilibrio nutricional
  • Corregir el estrés oxidativo
  • Mejora de las vías antiinflamatorias naturales
  • Aumente el consumo de alimentos antioxidantes
¿Cómo se puede promover el equilibrio nutricional para invertir el proceso inflamatorio?

Para promover el equilibrio nutricional, debemos eliminar los alimentos inflamatorios como:

  • Carnes procesadas;
  • Productos lácteos (caseína de la leche);
  • Trigo (gliadina y gluten);
  • Aceites refinados;
  • Azúcares;
  • Edulcorantes, colorantes

Mejorar las vías antiinflamatorias naturales equilibrando la ingesta de alimentos ricos en omega-3 y omega-6 es otra estrategia para reducir y prevenir el proceso inflamatorio. Para ello

  • Favorecer el consumo de aceites ricos en grasas poliinsaturadas, como el aceite de oliva;
  • Favorece los frutos secos, el pescado azul y las semillas;
  • Evite comer carne grasa;
  • Evitar todos los alimentos procesados y envasados

El consumo de alimentos antioxidantes es esencial para reducir la producción de radicales libres, por lo que hay que promover el consumo de:

  • Verduras muy coloridas
  • Frutas
  • Tés
  • Especias
  • Cacao
¿Cómo controlar el estrés oxidativo?

La ingesta de determinadas vitaminas y minerales que ofrecen ciertos alimentos es importante, y en ciertos casos, el uso de suplementos es prescrito por un profesional sanitario tras un diagnóstico. Algunos ejemplos son

  • Cobre
  • Zinc
  • Manganeso
  • Glutatión
  • Selenio
  • B2
  • vitamina E
  • Cisteína
  • Vitamina C
  • Vitamina E
  • Omega 3
  • Betacaroteno
  • Luteína
  • Xantina
¿Cómo sé si mi cuerpo está inflamado?

El diagnóstico del índice de inflamación es posible a partir de análisis clínicos y hábitos de vida, de modo que la prescripción puede personalizarse en función de cada metabolismo.