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Preparación

Romper el chocolate en un bol.

Ponerlo en un cazo con agua hirviendo (al baño maría). Mantener a fuego lento hasta que el chocolate se haya derretido.

Añadir el agua caliente al chocolate y mezclar bien hasta formar una pasta espesa y brillante.

Dejar enfriar y añadir el queso fresco.

Reparte la mezcla de chocolate entre dos tazas de café y mételas en la nevera para que se enfríen.

Tostar las nueces en una sartén pesada y seca durante unos minutos y machacarlas en un mortero.

Cuando el chocolate esté frío, cubre cada taza con unas cuantas nueces tostadas, adorna con un chorrito de leche de coco y sirve.