El volumen abdominal es un rasgo que molesta a muchas personas desde el punto de vista estético y puede ser evidente incluso cuando se practica ejercicio físico con frecuencia. Las causas de la llamada «barriguita» no se limitan únicamente al sedentarismo. Lee este artículo y descubre más sobre el tema.
La medición del perímetro abdominal es actualmente un importante indicador del riesgo de enfermedades cardiovasculares. Un control saludable del peso debe tener también como objetivo mantener la circunferencia abdominal dentro de los valores de bajo riesgo, es decir, > 94 cm en los hombres y > 80 cm en las mujeres.
¿A qué se debe el hinchazón abdominal?

Hay varios factores relacionados con el aumento de la grasa en la zona abdominal. Con la evolución de la sociedad, el aumento del volumen abdominal ha sido constante y depende de los hábitos de vida que cada persona va adquiriendo con el paso del tiempo. El sedentarismo y la inactividad física, los alimentos inflamatorios, procesados y poco nutritivos, el estrés, la exposición a sustancias tóxicas, la contaminación y los disruptores endocrinos son algunos de los factores que contribuyen a un perímetro abdominal poco saludable.
Alimentación
Nuestra alimentación ha evolucionado desde los orígenes hasta la actualidad. Sin embargo, nuestro organismo no se ha adaptado a ese cambio en la alimentación, como lo demuestra la reacción de nuestro organismo ante la ingesta de alimentos inflamatorios. La ingesta de estos alimentos provoca un estado inflamatorio silencioso y una desregulación hormonal, asociados a un desequilibrio intestinal y, en consecuencia, a un aumento del perímetro abdominal (ya sea por inflamación del intestino o por acumulación de grasa abdominal o visceral).
Desequilibrio hormonal
En ocasiones, el aumento del volumen abdominal también puede tener una explicación hormonal. Una evaluación hormonal y de análisis de laboratorio, junto con una historia clínica detallada, permitiría identificar un desequilibrio hormonal, como alteraciones en la tiroides, los estrógenos, la progesterona, la insulina, la melatonina o el cortisol, entre otros. Cada una de estas hormonas tiene su efecto en nuestro organismo y deben estar muy bien reguladas para que podamos mantener un peso saludable.
Sono
Existen numerosos estudios que demuestran que dormir pocas horas, tener un sueño poco reparador y/o sufrir altos niveles de estrés provocan una disminución del metabolismo basal, resistencia a la insulina y, en consecuencia, un aumento del perímetro abdominal.
Volumen abdominal y salud

Por lo general, cuanto mayor es el perímetro abdominal, mayor es el riesgo para la salud. La mayoría de las enfermedades metabólicas y muchas enfermedades degenerativas están asociadas a un perímetro abdominal que supone un mayor riesgo, como por ejemplo:
- Diabetes;
- Infartos;
- ictus;
- Hipertensión;
- Apnea del sueño;
- Ovarios poliquísticos;
- Esteatosis hepática (conocida como hígado graso);
- Enfermedades neurodegenerativas, entre otras.
Estrategias para reducir el volumen abdominal

Cuando iniciamos un proceso de adelgazamiento saludable, conseguimos reducir rápidamente el perímetro abdominal, ya que la primera grasa que se quema es la que se encuentra en la zona central, más cercana al hígado, y posteriormente la grasa subcutánea.
El primer paso es adoptar una alimentación antiinflamatoria, sin alimentos refinados, procesados o con un elevado poder inflamatorio y desregulador de las hormonas. Una vez eliminados estos alimentos, da prioridad a los que te ofrece la naturaleza, en su forma más natural posible, como las verduras, las legumbres, la fruta, las grasas y las proteínas saludables, ya que son alimentos muy nutritivos, con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Un nutricionista podrá ayudarte en este proceso. Mantener el intestino sano también es fundamental para desintoxicar y reparar el organismo. Por otra parte, dormir las horas necesarias y controlar los niveles de estrés son también pilares importantes para promover la salud y controlar el peso.
No dejes de evaluar tu estado clínico mediante análisis exhaustivos, incluido tu perfil hormonal. La ausencia de enfermedades no significa que estés sano, y se pueden tomar muchas medidas para que puedas envejecer con salud y calidad de vida.


