Ir al contenido principal
Fisioterapeuta Raquel Cruz

Raquel Cruz
Fisioterapeuta

El lipedema es una enfermedad crónica que afecta casi exclusivamente a las mujeres y que, en 2026, sigue estando ampliamente infradiagnosticada; con frecuencia, se confunde con la obesidad, la celulitis o el linfedema. Sin embargo, sin un diagnóstico precoz y una intervención oportuna, evoluciona hacia estadios más graves, en los que se presentan dolor crónico y limitaciones funcionales. Por ello, reconocer los signos y diferenciar el lipedema de otras afecciones corporales es el primer paso para devolver la calidad de vida a las mujeres que padecen esta afección.

Así pues, este artículo explica qué es el lipedema, cómo reconocerlo, cómo diferenciarlo de otras afecciones corporales y qué enfoque terapéutico seguir.

¿Qué es el lipedema?

El lipedema es una enfermedad crónica caracterizada por una acumulación anómala de grasa, principalmente en las piernas y los brazos. Se trata, de hecho, de una afección vascular del tejido adiposo, de naturaleza inflamatoria, con un origen multifactorial y una fuerte influencia genética y hormonal.

La acumulación de grasa es progresiva, desproporcionada y simétrica, y puede localizarse en la región glútea, las caderas, las extremidades inferiores (muslos y/o piernas) o los brazos. Sin embargo, no afecta a los pies ni a las manos. Es habitual que se presente dolor y malestar, lo cual está asociado a una inflamación sistémica.

Además, esta afección se caracteriza también por sensibilidad al tacto, hematomas frecuentes y dificultad para perder grasa en las zonas afectadas, incluso con dieta y ejercicio físico. Más allá del impacto físico, tiene importantes consecuencias sociales y psicológicas, sobre todo porque a menudo se confunde con otras afecciones estéticas.

En resumen: el lipedema es una enfermedad relacionada con la grasa, pero, a diferencia de la obesidad, la grasa se acumula de forma localizada, simétrica y dolorosa.

Tipos de lipedema

La clasificación del lipedema se realiza en función de la localización de la acumulación de grasa:

  • Tipo I: zona de los glúteos y las caderas.
  • Tipo II: glúteos, caderas y muslos.
  • Tipo III: glúteos, caderas y extremidades inferiores.
  • Tipo IV: zona de los brazos.
  • Tipo V: zona de la pierna.
Ilustración de los cinco tipos de lipedema, en la que se muestran las diferentes zonas del cuerpo afectadas, incluyendo los glúteos, las caderas, los muslos, los brazos y las piernas.

Estadios del lipedema

La evolución del lipedema es progresiva y se clasifica en cuatro etapas:

  • Etapa 1: piel lisa, pero con acumulación de grasa; puede haber dolor y sensibilidad.
  • Etapa 2: superficie cutánea irregular (tipo «piel de naranja»), con nódulos de grasa perceptibles.
  • Etapa 3: deformidad visible, con grandes acumulaciones de grasa y disminución de la movilidad.
  • Etapa 4 (lipolinfedema): combinación de lipedema y linfedema, con edema asociado, especialmente en los tobillos y los pies.

Esto se debe a que el lipedema es una enfermedad crónica y progresiva: sin tratamiento, avanza hacia las fases más graves, lo que provoca inmovilidad, deformidad de las extremidades, dolor crónico, linfedema secundario y un impacto psicológico significativo, pudiendo incluso conducir a la depresión y al aislamiento social.

Ilustración de las cuatro fases del lipedema, en la que se muestra la progresión de la enfermedad y los cambios en la distribución del tejido adiposo en las piernas

Cómo saber si padeces lipedema

La detección precoz es fundamental. Aun así, el lipedema sigue sin diagnosticarse en muchos casos y a menudo se confunde con otras afecciones, lo que retrasa el tratamiento y agrava los síntomas.

Síntomas que indican la presencia de lipedema

Los síntomas más comunes que indican la presencia de lipedema son:

  • Acumulación simétrica y desproporcionada de grasa en las piernas y/o los brazos, en contraste con un tronco más delgado;
  • Dolor, sensibilidad al tacto y sensación de pesadez en las extremidades afectadas;
  • Hematomas frecuentes sin causa aparente;
  • Dificultad para perder grasa en las zonas afectadas, incluso con dieta y ejercicio;
  • Pies y manos en buen estado (sin hinchazón);
  • Antecedentes familiares de cuadros similares;
  • Aparición o empeoramiento de los síntomas en etapas hormonales importantes (pubertad, embarazo, menopausia). Cuando coexisten varios de estos signos, la probabilidad de que se trate de lipedema es elevada y justifica una evaluación especializada.

Diagnóstico diferencial

El diagnóstico del lipedema se basa en cuatro pilares:

  • Historia clínica;
  • Signos y síntomas;
  • Exploración física;
  • Exclusión de otras afecciones (obesidad, celulitis, linfedema).

Índice de lipedema, herramienta exclusiva de TO BE.Clínica by Teresa Branco

Esta herramienta permite a TO BE., mediante un instrumento de evaluación exclusivo compuesto por 19 preguntas, clasificar el resultado obtenido en uno de tres escenarios y, de este modo, incluso a distancia, orientar a cada cliente sobre el procedimiento que debe seguir:

  • Probabilidad reducida de lipedema: los síntomas pueden estar asociados a otras afecciones, como la obesidad, la celulitis o el linfedema, por lo que puede ser conveniente realizar una evaluación para identificar la causa.
  • Posible lipedema: se recomienda una consulta presencial: cuando las respuestas sugieren una alta probabilidad de lipedema, se recomienda una consulta presencial para realizar un análisis personalizado.
  • Lipedema, necesidad de intervención: los resultados indican, con gran probabilidad, la presencia de lipedema. Es fundamental intervenir de forma precoz para reducir los síntomas y mejorar la calidad de vida.

Cómo tratar el lipedema en Portugal

Dado que el lipedema es una enfermedad crónica y compleja, su tratamiento debe ser, necesariamente, multidisciplinar. Por lo tanto, no se recomiendan las estrategias aisladas. Al tratarse de una afección crónica y compleja, requiere la colaboración de diferentes profesionales para garantizar una atención integral y eficaz —centrada en el paciente, orientada a la funcionalidad y no solo a la estética, y basada en un enfoque conservador—, en la que el médico, el fisioterapeuta, el nutricionista clínico y el psicólogo son los responsables de la estrategia de intervención.

Cómo aliviar el lipedema: intervención fisioterapéutica

La fisioterapia es la primera línea de tratamiento conservador, sobre todo en las fases iniciales e intermedias. Los objetivos son claros:

  • Reducir el dolor y las alteraciones fasciales;
  • Reducir el edema;
  • Mejorar el aspecto de la piel;
  • Mejorar el funcionamiento;
  • Prevenir el avance de la enfermedad;
  • Mejorar la calidad de vida.

Estrategias de intervención en fisioterapia

  • Asesoramiento sobre compresión terapéutica (medias de compresión adaptadas individualmente);
  • El drenaje linfático, como técnica combinada con otros enfoques;
  • Técnicas manuales suaves;
  • Movilización fascial no invasiva;
  • Técnicas para aliviar el dolor, controlar la inflamación y reducir la grasa;
  • Terapia con ondas de choque;
  • Definición de ejercicios terapéuticos y estrategias de progresión en el ejercicio, en colaboración con la fisióloga.

¿Cuáles son los mejores ejercicios para el lipedema?

El ejercicio físico no agrava el lipedema, pero debe adaptarse. No obstante, si se respeta esta norma, es seguro, beneficioso y permite mantener la movilidad, controlar el peso, regular el metabolismo y aliviar los síntomas.

Por lo tanto, las recomendaciones son las siguientes:

  • Ejercicio aeróbico de bajo impacto, de intensidad moderada, que evite el agotamiento (bicicleta, gimnasia acuática, yoga, pilates y natación);
  • Entrenamiento de fuerza progresivo, sobre todo de las extremidades inferiores y el tronco, para aumentar la estabilidad y la resistencia muscular, siempre dentro de los límites del dolor;
  • Cuidados de la piel, para prevenir complicaciones;
  • Educación y autogestión de la enfermedad, con una gestión eficaz de las expectativas y estrategias de autocuidado.

Conclusión: una detección precoz permite un mejor tratamiento

En el caso concreto del lipedema, esta relación es determinante: dado que el lipedema es una enfermedad crónica, ninguna intervención aislada resuelve el problema.

TO BE. – Clínica by Teresa Branco es una clínica multidisciplinar dedicada a la salud, el bienestar y la calidad de vida, con un equipo especializado en control del peso, fisioterapia dermatofuncional, nutrición clínica, medicina y acompañamiento psicológico. En el caso concreto del lipedema, esta combinación de disciplinas es determinante: ninguna intervención aislada resuelve esta afección.
El proceso en TO BE. comienza, por tanto, con el Índice de Lipedema, el instrumento exclusivo de la clínica compuesto por 19 preguntas, que permite clasificar cada caso y determinar la probabilidad de que se trate de lipedema. A partir de ese resultado, se programa una evaluación presencial y se elabora un plan personalizado, centrado en la reducción de los síntomas, la mejora de la función y la prevención de la progresión de la afección, siempre con el usuario y sus particularidades como eje central.
Por ello, quien reconozca los signos descritos en este artículo puede concertar una evaluación especializada con el equipo de TO BE. No obstante , si no has tenido la oportunidad de ver nuestro taller sobre el lipedema, puedes verlo aquí.

¡Pide cita para tu consulta de diagnóstico!