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Directora clínica de TO BE.

Teresa Branco
Directora de TO BE.

El pasado 7 de marzo, TO BE. reunió en el auditorio de PLMJ, en Lisboa, a un grupo de expertos para debatir un tema cada vez más urgente: la obesidad como enfermedad crónica y las herramientas científicas disponibles para tratarla. Médicos, fisiólogos, nutricionistas y psicólogos compartieron el mismo escenario y la misma convicción de que la solución exige mucho más que una inyección a la semana.

«La obesidad no es una cuestión de fuerza de voluntad»

La sesión comenzó con una afirmación clara de la Dra. Joana Costa, endocrinóloga de TO BE: la obesidad es una enfermedad crónica, multifactorial y recurrente.

No es un defecto de carácter, no es pereza, no es falta de fuerza de voluntad. Al contrario: es una enfermedad reconocida por la OMS, con un índice de masa corporal (IMC) igual o superior a 30. En Portugal, sin embargo, sigue sin haber tratamiento subvencionado, a pesar de que el país la reconoció como enfermedad hace más de 20 años.

El tejido adiposo, explicó la especialista, es el órgano más grande del cuerpo humano. Regula, por ejemplo, la energía y la temperatura corporal, y produce hormonas y sustancias inflamatorias. Cuando existe en exceso, especialmente en la cavidad abdominal, provoca numerosas consecuencias metabólicas graves.

Dra. Joana Costa, endocrinóloga

«Queremos que la gente consiga mantener su peso a partir de ahora. Ese es nuestro gran objetivo: no la pérdida de peso en sí, sino mantener una vida mejor».

— Dra. Joana Costa, endocrinóloga

Al fin y al cabo, ¿qué es la obesidad?

La respuesta es compleja.
Sin embargo, la obesidad, por definición, según la OMS, es una situación en la que el índice de masa corporal es igual o superior a 30. El índice de masa corporal es una herramienta práctica, útil y fácil de usar, en la que relacionamos el peso con la estatura. No es, sin embargo, la herramienta ideal para evaluar los problemas de peso, pero, aun así, es fácilmente accesible y se puede utilizar en cualquier circunstancia.
La genética influye en más del 60 % de la predisposición a la enfermedad. No obstante, el entorno en el que vivimos amplifica esa susceptibilidad: nuestra cultura gastronómica, el sedentarismo estructural, el estrés, los patrones de sueño y la presión social.

Factores identificados por el equipo TO BE.

  • Genética y predisposición metabólica;
  • Una alimentación desequilibrada y una cultura centrada en la mesa;
  • El sedentarismo y la falta de una rutina de ejercicio;
  • Trastornos del sueño y estrés crónico;
  • Desequilibrios hormonales (incluidos la menopausia y la resistencia a la insulina);
  • Componente emocional y psicológico: hambre emocional frente a hambre fisiológica;
  • Factores sociales y económicos.

El psicólogo Paulo Martins fue especialmente contundente en este punto. Según él, el modelo cognitivo funcional de cada persona —la forma en que piensa, siente y se autorregula— es determinante. «Corremos el riesgo de modificar el comportamiento sin modificar el funcionamiento psicológico», advirtió. Y, precisamente, es esta discrepancia la que conduce a la recuperación del peso perdido.

¿Por qué es urgente tratar la obesidad?

La Dra. Joana Costa enumeró las consecuencias de no tratar la enfermedad: diabetes tipo 2, hipertensión, dislipidemia y apnea del sueño. Además, también se incluyen las enfermedades cardiovasculares, el cáncer de colon, de mama y de páncreas, el síndrome de ovario poliquístico, la infertilidad y los problemas articulares y psicológicos, en particular la depresión y la ansiedad. La profesora Sandra Martins, fisióloga del ejercicio, añadió: «El riesgo de padecer cáncer es siete veces mayor en las personas con obesidad».

Pero los beneficios del tratamiento son igualmente significativos: una pérdida de peso de tan solo un 2,5 % ya mejora los niveles de triglicéridos y el síndrome de ovario poliquístico. A partir del 15 %, los beneficios cardiovasculares se hacen cuantificables.

Soluciones para la obesidad: medicación, ejercicio, nutrición clínica y psicología

La nueva generación de medicamentos

El tema principal del simposio fue la nueva generación de análogos del GLP-1. Entre ellos, medicamentos como la semaglutida (Ozempic/Wegovy) y la tirzepatida (Mounjaro), que han revolucionado el tratamiento de la obesidad. Desarrollados inicialmente para la diabetes, han demostrado una pérdida de peso corporal del 20 al 21 % en un año, unos resultados comparables a los de la cirugía bariátrica.

Estos fármacos actúan en múltiples frentes: aumentan la sensación de saciedad, retrasan el vaciamiento gástrico, reducen el apetito y mejoran el control glucémico. La Dra. Vanessa Mendes, médica de medicina general y familiar de TO BE., ha destacado su autorización para adolescentes. Así, la semaglutida está autorizada a partir de los 12 años, y la liraglutida, a partir de los 6.

Sin embargo, la Dra. Joana Costa fue clara en cuanto a los límites. Estos fármacos están indicados para un IMC ≥ 30, o un IMC ≥ 27 con comorbilidades, es decir, cuando existen dos o más enfermedades asociadas, ya sean independientes o adicionales entre sí.

Y, sin un seguimiento estructurado, los resultados son temporales:«El 50 % de las personas que comienzan este tratamiento lo abandonan al cabo de un año y, al no haber consolidado hábitos saludables, recuperan todo el peso perdido en aproximadamente un año y siete meses».

La profesora Teresa Branco en el Simposio Clínico

«Este medicamento es muy prometedor. Pero no es para todo el mundo, es para quienes cambian, quienes se esfuerzan, quienes quieren llevar el mejor estilo de vida».

— Prof. Teresa Branco, directora de TO BE.

El papel insustituible de la nutrición clínica

Teresa Branco, directora de la clínica y fisióloga del ejercicio, presentó unos datos que suelen sorprender a los pacientes. Para conservar la masa muscular durante la pérdida de peso, es necesario ingerir entre 1,6 y 2,2 gramos de proteína por kilo de peso corporal al día, un objetivo que rara vez se alcanza sin orientación profesional.

El mensaje fue claro: «No es saludable eliminar por completo el hambre de las personas. Cuando el hambre se suprime por completo, se está haciendo algo mal». Así pues, la nutrición clínica es terapéutica, no es un castigo, pero tampoco es un placer permanente; es, sobre todo, una estrategia.

Nueva pirámide alimentaria de Estados Unidos, organizada en grupos de proteínas, lácteos, grasas saludables, verduras, frutas y cereales integrales.

Nueva pirámide alimenticia de EE. UU.

 Foto: NYT

La nueva pirámide alimentaria ha situado las proteínas, las grasas saludables y las verduras en la base, dando un giro a décadas de recomendaciones centradas en los cereales. Además, una hidratación adecuada y el control de la fibra completan el panorama nutricional de una intervención bien llevada a cabo.

El ejercicio como medicina

La profesora Sandra Martins fue categórica: el ejercicio es una «polipíldora» con beneficios sistémicos demostrados. Entre ellos, la prevención y el tratamiento de la obesidad, el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y la sarcopenia (pérdida de masa muscular). Y, como cualquier medicamento, tiene una dosis: frecuencia, intensidad, duración y tipo.

Para quienes toman medicación contra la obesidad, el entrenamiento de fuerza es prioritario. Se recomienda, como mínimo, dos o tres veces por semana por grupo muscular, con 48 horas de recuperación entre sesiones. De hecho, la supervisión profesional no es un lujo: es lo que marca la diferencia entre los resultados duraderos y los temporales.

«Las personas que siguieron un tratamiento con medicación y ejercicio supervisado presentaron mejores índices de mantenimiento del peso un año después de finalizar el seguimiento, en comparación con las que solo tomaron medicación». — Prof. Sandra Martins, fisióloga del ejercicio

Un testimonio real: la historia de Filomena

El momento más impactante del simposio fue el testimonio de Filomena Frias, una paciente a la que atiende el equipo TO BE. Con 130 kg en el punto álgido de su obesidad mórbida, se sometió hace ocho años a una cirugía bariátrica, concretamente a una gastrectomía vertical. Sin embargo, al carecer de un seguimiento estructurado, tras la intervención volvió a ganar peso hasta alcanzar los 102 kg.

Al comenzar el programa multidisciplinar de TO BE —con un endocrinólogo, un nutricionista, un fisiólogo del ejercicio y una psicóloga, y con la ayuda de Mounjaro—, perdió 29 kg en un año. Hoy pesa 73 kg, pero más allá del peso: ha encontrado una nueva identidad.

Lee el testimonio de Filomena

«Estoy descubriendo una nueva Filomena y una nueva forma de afrontar la vida. Con mucha más alegría. Eso se nota en mi día a día e incluso en la forma en que trato a los demás».

— Filomena Frias, caso real TO BE.

La Dra. Joana Costa utilizó el caso de Filomena para ilustrar la complejidad del tratamiento: «La obesidad de clase 3, con diabetes tipo 2 y antecedentes quirúrgicos, exige una estrategia multidisciplinar rigurosa. La medicación fue decisiva, pero solo funcionó porque había un equipo detrás de ella».

Cómo puede ayudarte TO BE.

TO BE. es una clínica médica especializada en obesidad, longevidad saludable y modulación hormonal. Lo que distingue el enfoque de TO BE. es la integración real de especialidades, no como referencias externas, sino como un equipo clínico multidisciplinar para dar respuesta a una enfermedad tan compleja como la obesidad. Cada programa comienza con un diagnóstico exhaustivo: análisis clínicos completos, perfil hormonal, nivel de inflamación, composición corporal y evaluación psicológica. Solo entonces se define la estrategia.

El equipo multidisciplinar de TO BE. está formado por

  • Endocrinólogo: diagnóstico y prescripción farmacológica
  • Médica de Medicina General y Familiar: un enfoque completo e integrado
  • Nutricionista: nutrición clínica de precisión y reeducación alimentaria
  • Fisiólogo del ejercicio: programa de entrenamiento personalizado
  • Psicólogo: evaluación del modelo funcional y apoyo conductual

El uso de medicamentos contra la obesidad, cuando está clínicamente indicado, siempre se integra en este programa; nunca se utiliza de forma aislada. Además, TO BE. también acompaña a deportistas en competiciones de alto rendimiento y a mujeres en la menopausia, con programas de terapia hormonal de sustitución debidamente supervisados.

Así, los talleres mensuales en línea y los simposios presenciales, como el del 7 de marzo, forman parte de la misión de la clínica. El objetivo: transmitir información rigurosa, desmitificar el tema de la obesidad y capacitar a las personas para que tomen decisiones informadas sobre su salud.

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Vuelve a ver el taller de síntesis del Simposio Clínico sobre la medicación en el tratamiento de la obesidad