¿En qué consiste la depilación con láser de diodo (Laser Milesman)?
La depilación, o más correctamente la depilación con láser de diodo, es una técnica de eliminación definitiva del vello en cualquier zona del cuerpo y del rostro, y en cualquier tono de piel (desde las pieles claras hasta las oscuras).
En esta técnica se utiliza luz monocromática, de alta intensidad, colimada y coherente, a través de un haz de luz intenso, dirigido y de gran alcance, que permite la destrucción selectiva y precisa de los tejidos.
¿Por qué la tecnología de láser de diodo de MILESMAN?
El láser de diodo Milesman es un equipo innovador y certificado que garantiza la tecnología más avanzada y fiable desde hace más de 10 años y que está presente en más de 30 países.
Este láser es extremadamente potente, ya que emite una longitud de onda muy selectiva y densa (810 nm). Esta longitud de onda garantiza una mejor adaptación del cliente al estímulo y permite refrigerar la punta de aplicación a –9 °C. Esta refrigeración garantiza una mayor comodidad en cada pasada y protege la piel durante la realización del tratamiento.
Además de estas ventajas, la depilación láser es una solución duradera, ya que no requiere un mantenimiento frecuente, a diferencia de los métodos más habituales. Por lo general, una vez finalizada la fase de tratamiento, solo es necesario realizar una sesión de mantenimiento al año.
¿Cómo se lleva a cabo un tratamiento?
Este procedimiento implica siempre una evaluación previa del pelo y la piel, en concreto del color del pelo y del fototipo de la piel, para evaluar el contraste existente entre ambos. Tras la evaluación, siempre se procede a raspar el pelo, se desinfecta la piel y se protegen las zonas sensibles, tatuadas o con marcas relevantes.
A continuación, el terapeuta ajustará el equipo para que emita una longitud de onda que genere calor en la zona de tratamiento, con el fin de alcanzar el bulbo piloso y dañar el vello de forma definitiva.
En este procedimiento se aplica un medio conductor y, en el equipo que utilizamos, siempre contamos con una punta refrigerada, lo que permite enfriar la zona y minimiza las molestias.
Al final de cada sesión, se recomienda aplicar una loción calmante sobre la piel.
¿Qué resultados puedo obtener?
Este tipo de procedimiento puede denominarse definitivo, permanente o, más correctamente, progresivo, en la medida en que, a lo largo de las sesiones, se destruyen las células que dan origen al vello.
Este procedimiento está científicamente demostrado y ofrece resultados desde la primera sesión, eliminando hasta el 90 % del vello.
Los pelos que puedan aparecer, como consecuencia de la renovación celular, no volverán a crecer con la misma cantidad ni el mismo grosor, y solo requerirán, en su caso, algún cuidado puntual.
El tiempo transcurrido entre sesiones, y el posible mantenimiento, depende de factores propios de cada cliente y de la presencia de cambios hormonales.
¿Quién puede hacerlo?
Tras una evaluación minuciosa para determinar posibles factores de riesgo y contraindicaciones, el método que utilizamos permite tratar todos los fototipos de piel (desde los más claros hasta los más oscuros) y todo tipo de vello pigmentado. Esto significa que solo es imposible realizar este procedimiento si el vello es blanco.
¿Cuáles son las contraindicaciones?
- Condiciones que impliquen alteraciones de la sensibilidad, como la diabetes no controlada;
- Hipertensión no controlada, ya que puede producirse un pico de presión;
- Epilepsia, porque puede provocar una crisis epiléptica;
- Embarazo;
- Uso de medicamentos fotosensibilizantes en los 6 meses anteriores;
- Vitíligo, zonas de hipocromía o ausencia de pigmento en el pelo;
- Enfermedades cutáneas activas o heridas que impliquen una ruptura del tejido;
- Hematomas recientes en la zona expuesta al láser;
- Cáncer.
¿Qué riesgos debo tener en cuenta?
Los principales riesgos de este procedimiento están relacionados con una evaluación incorrecta por parte del profesional, con un mal funcionamiento del equipo o con el incumplimiento por parte del cliente de las instrucciones dadas por el terapeuta.
Por lo tanto, los principales riesgos son la aparición de quemaduras locales tras el procedimiento o de quemaduras tras una exposición solar sin protección, lo que podría provocar hiperpigmentaciones, manchas o cicatrices en estas zonas.
No debemos olvidar que, tras la intervención, es normal que se produzca cierta irritación pasajera, lo que requiere cuidar la hidratación y evitar la fricción en la zona.
Recomendaciones
Una vez más, la recomendación principal es garantizar la seguridad del procedimiento. Es importante elegir a un profesional cualificado, un entorno adecuado y un equipo homologado.
Es normal que, en un plazo de aproximadamente 15 días tras el tratamiento, los pelos de las zonas tratadas se suelten, lo que da una falsa impresión de crecimiento. Sin embargo, estos acaban cayéndose o se eliminan fácilmente tras una ligera exfoliación.
Entre una sesión y otra, la depilación debe realizarse con cuchilla o cremas depilatorias, para no comprometer el tratamiento, y hay que mantener la piel hidratada. Tras el tratamiento, es importante tener cuidado con la exposición al sol y asegurarse de utilizar protección solar.


